Monday, November 29, 2010
Diaria 2
Recuerdo lo que era en ese crucero el verano pasado con tanta claridad. Pero creo que la memoria me recuerda más vívidamente por el que se estaba en el techo mirando las estrellas, deseando y soñando. Fue hermoso de una manera muy triste. Fue muy extraño volver a casa. Aunque me perdí la sensación de hogar, había algo tan etéreo de eso recuerdo que me encantaba. Se convirtió en una parte de mí. Era la sensación de "para siempre". Ah, echo de menos ver el mundo tal y como estaba destinado a ser visto. Echo de menos la belleza de la naturaleza.
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Muy bonita reflexión
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